La epifisiólisis es un problema que abarca el cartílago fracturado de crecimiento. Esto conlleva a que la cadera quede seriamente afectada. Sólo un diagnóstico precoz hace posible que se pueda corregir, siempre que la afectación no sea producto de una caída que conlleve a este daño de manera inmediata.

Qué es la epifisiólisis y por qué se produce

Tener epifisiólisis implica que se desplace la epífisis capital femoral, es decir, hay un desplazamiento del fémur que afecta a la cadera. Esto podría reflejarse en diferentes grados de gravedad, desde la aparición del dolor, hasta la imposibilidad de efectuar sencillos movimientos, viéndose implicado el flujo sanguíneo, llegando a provocar necrosis en el tejido que recubre la cabeza del fémur.

El dolor que se siente se denomina “referido”, porque aunque se da en un punto, se siente en otro. Así, un dolor producido en la cadera por causa de la epifisiólisis, se puede sentir en la rodilla. La afectación se extiende por lo general de manera bilateral, en torno a la cadera.

Aunque se desconoce su origen, los casos más comunes suelen darse durante el período de crecimiento que abarca de los once a los quince años. Se da mayoritariamente en niños, ya que son proclives a padecer de otros problemas que afectan directamente a sus huesos. Algunos factores de riesgo son obesidad, diabetes, enfermedades renales o antecedentes de epifisiólisis.

Tratamiento fisioterapéutico

Al ser una enfermedad que requiere cirugía, después de la misma se necesita de tratamiento fisioterapéutico. La función del fisioterapia estará en fortalecer los músculos del paciente. Se pondrá especial atención a los directamente implicados, como son los de la cadera y las piernas. Mediante radiografías habrá un monitoreo para ir comprobando los resultados de las distintas intervenciones.

La epifisiólisis es un problema aparatoso que, a pesar de darse durante la juventud en muchos casos, ha encontrado un método de recuperación, donde la fisioterapia juega un papel importante.