La fisioterapia tiene grandes ramas las cuales se pueden aplicar a muchos aparatos del cuerpo, entre ellos el aparato cardiorrespiratorio, el uso de la misma en pacientes con problemas de este sistema y se engloba en la fisioterapia respiratoria.

Ya que mediante el uso de esta fisioterapia se disminuye la elasticidad de los pulmones o la distensibilidad, lo que dificulta a una correcta ventilación, así como también el proceso ayuda a que la persona elimine secreciones y pueda tener una mejor apertura de las vías aéreas.

Aparato cardiorrespiratorio

El aparato consta de vías aéreas superiores e inferiores, lo que incluye a la nariz y boca externamente y orofaringe, faringe y laringe como parte de las vías internas, además de la tráquea, segmentación bronquial y por último los pulmones.

Incluyendo el sistema cardiovascular, compuesto por el corazón y los grandes vasos que corresponden a la arteria aorta y vena pulmonar.

El sistema trabaja el conjunto para asegurar la correcta oxigenación del cuerpo además de los procesos de hematosis o intercambio gaseoso a nivel alveolar.

Fisioterapia cardiorrespiratoria

La Fisioterapia cardiorrespiratoria

Es el arte y la ciencia que se encarga de restaurar, rehabilitar y mantener la función del aparato cardiorrespiratorio, ya que, mediante el uso de técnicas físicas, con el conocimiento de la fisiopatología del paciente para trabajar en una rutina diseñada específicamente para él.

Es usada desde edades pediátricas hasta la edad adulta, ya que como método preventivo te permite gozar de una perfecta salud a lo largo de toda la vida.

Existe una gran cantidad de enfermedades que los tratamientos se complementan con la fisioterapia cardiorrespiratoria.

Beneficios de la fisioterapia cardiorrespiratoria

La fisioterapia cardiorrespiratoria estabiliza, cura y previene patologías del aparato cardiovascular o respiratorio.

Permite la eliminación de molestas secreciones, contar con una mejor respiración y ventilación, estabilizar la hipertensión, otros problemas cardiacos y mejorar a la circulación.

Aumenta la capacidad pulmonar y resistencia cardiaca, rendimiento deportivo, laboral, entre otros campos.

¡Vota este post!